Visión en la 3ª edad

Revisiones visuales en la 3ª edad.

  • La importancia del examen visual en la tercera edad
  • ¿Qué problemas visuales podemos presentar cuando envejecemos?
  • Descubre cada cuánto deben revisarse la visión las personas mayores para evitar patologías oculares graves

 

Dos ojos son para toda la vida, esa vida que cada vez vivimos más tiempo. Por eso, también en la tercera edad es importante realizarse los exámenes visuales correspondientes para evitar un deterioro en la calidad de vida.

Actualmente, tanto la población española como la del resto de Europa se enfrentan a un proceso de envejecimiento debido a la baja natalidad y el aumento de la esperanza de vida. Así, las personas mayores de 65 años constituyen el 20% de la población, lo que nos hace enfrentarnos a muchos retos como sociedad.

Como hemos comentado, a medida que se cumplen años, las probabilidades de desarrollar algunos problemas visuales aumentan. Es común mostrar síntomas del envejecimiento de la visión como: 

  • Dificultad para ver objetos de cerca. Uno de los primeros signos de que nuestros ojos envejecen es que se manifiesta la presbicia o vista cansada.
  • Empeoramiento en la percepción de profundidad y del color.
  • Problemas para ver en condiciones de baja luminosidad.
  • Pérdida de visión periférica.
  • Incapacidad para conducir por la dificultad de distinguir las señales de tráfico y la lenta adaptación al deslumbramiento nocturno.

Además, en la tercera edad se multiplica el riesgo de sufrir patologías oculares como ojo seco, cataratas, glaucoma o degeneración macular asociada a la edad (DMAE).

Estas tres últimas pueden derivar en una pérdida de visión que afecte gravemente a la calidad de vida, derivando incluso en baja visión y en ceguera irreversible con el glaucoma y la DMAE. 

Por ello, es fundamental realizarse las revisiones visuales prescritas por el profesional de la visión. Las personas mayores de 60 años deben revisar su visión al menos una vez al año para poder detectar a tiempo problemas visuales que no solo puedan derivar en cataratas o DMAE, sino que les impidan llevar una vida normal y vean reducida su libertad e independencia. 

Recuerda que la tercera edad es una etapa para disfrutar de un merecido descanso, y llegar con una buena salud y calidad de vida es lo que realmente nos permitirá hacerlo.