¿Existe una relación entre la visión y la siniestralidad en carretera?

¿Existe una relación entre la visión y la siniestralidad en carretera? 

 

  • ¿Cómo podemos mejorar la seguridad al volante?
  • Una mala visión disminuye la conducción segura
  • Es importante realizarse pruebas visuales antes de conducir

¿Sabías que una mala visión puede aumentar la siniestralidad al volante? Los estudios relacionan el aumento de los accidentes de tráfico en conductores con una mala visión. Si vas a conducir, es aconsejable que te realices un test visual para revisar el estado de la visión, ¡sobre todo si vas a realizar un viaje largo, donde se pondrán en juego los reflejos y la capacidad de reacción durante más tiempo!

Está demostrado que los conductores con agudeza visual inferior a 0,4 sufren más accidentes que el resto de la muestra. ¡Hasta 3 veces más siniestralidad que los que tienen una visión correcta! 

Además, actualmente, 600.000 conductores circulan en España con una agudeza visual inferior a 0,5, que es el mínimo legal exigido para obtener o prorrogar el permiso de conducir. ¡Y ponen en riesgo su seguridad y la de los demás!

¿Por qué la visión es fundamental para tomar decisiones en la carretera?

De la misma forma que antes de viajar realizamos una revisión mecánica profunda al coche, es fundamental asegurarse de que nuestra visión funciona correctamente. ¡Y es que el 90% de la información que recibimos es a través de nuestros ojos!

Es decir, todas estas imágenes son analizadas en milésimas de segundo por el cerebro para la toma de decisiones en la carretera.  Así, para conseguir reducir la tasa de accidentes de coche u otros vehículos, debemos prestarle atención a nuestra salud visual.

Para que el conductor conduzca de forma segura, la visión ha de ser buena, ya que debe visualizar a tiempo y con nitidez las señales de tráfico, los semáforos, los peatones y el resto de vehículos. Además, para incrementar esa seguridad y que el tiempo de reacción sea corto es necesario percibir correctamente las distancias.

Por el contrario, si la visión del conductor no es correcta, puede convertirse en un peligro para él mismo y los demás. A la hora de conducir, se toman, de media, unas 15 decisiones por cada kilómetro recorrido: ¡perder más tiempo del establecido para lograr descifrar alguna información visual puede tener consecuencias trágicas!

Los problemas visuales que aumentan la siniestralidad al volante

Muchos conductores se ponen al volante con algún problema visual, como puede ser un error refractivo (miopía, hipermetropía, presbicia o astigmatismo) sin compensar con gafas o lentillas. ¿Cómo puede influir?

 

  • Recuerda que los miopes presentan dificultades a la hora de distinguir objetos a distancia, lo que les dificulta descifrar las señales de tráfico, los paneles de información, etc. 
  • Los hipermétropes suelen acusar mayor fatiga visual y dolor de cabeza cuando llevan un rato conduciendo, incrementándose más estos problemas de noche. 
  • En el caso de los présbitas, como distinguen peor los objetos cercanos, pueden tener afectada la capacidad de ver el cuentakilómetros u otros objetos necesarios para la conducción segura. 
  • Y los conductores con astigmatismo ven con poca nitidez, lo que es un problema a la hora de distinguir y percibir objetos en la carretera.

Pero además, para considerar que un conductor tiene una buena visión, no solo debemos fijarnos en la agudeza visual; es decir, si distingue con nitidez los detalles de los objetos de cerca y de lejos, sino también otros aspectos, como la visión binocular, que integra en una sola imagen lo percibido por ambos ojos, vital para la percepción de las distancias y la profundidad y también la sensibilidad al contraste, especialmente por la noche o en días de lluvia y niebla.

Por otro lado, en la carretera también es importante la percepción cromática para distinguir bien los colores que muestran las señales de tráfico y no sufrir excesivos deslumbramientos o tardar más en recuperarse de estos, que son provocados por alguna patología del ojo y que aumentan con la edad. 

Así, al envejecer se sufre pérdida de visión que afecta de manera natural a todo conductor. Según los datos de la Dirección General de Tráfico, la franja de edad de mayores de 65 años es la que sufre mayor porcentaje de accidentes, seguida de la de 45 a 54 años, por lo que se puede concluir que la siniestralidad es directamente proporcional a la edad del conductor.

Si quieres ampliar la información sobre siniestralidad y conducción, puedes encontrar todos los datos en el estudio de 2017 de la asociación Visión y Vida, aprobado por la DGT y realizado en colaboración con la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC), “El estado de la visión de los conductores en España”.

¿Sabías que en Visión y Vida realizamos pruebas visuales a conductores para mejorar la seguridad al volante? ¡Una mala visión disminuye la conducción segura, por lo que es muy importante realizarse test visuales! 

Y tú, ¿aún no te has revisado la visión este año? ¡Acude a tu óptico-optometrista y no te la juegues! En la carretera, tu visión es tu vida y la de los tuyos