¿Cómo actuar para frenar su crecimiento?

¿Cómo actuar para frenar su crecimiento?

 

  • Siguiendo unas pautas, se pueden prevenir los problemas visuales en niños
  • El uso intensivo de pantallas y pasar pocas horas al aire libre provoca niños miopes
  • Aire libre, reducción de tiempo de pantallas y buena alimentación, claves para prevenir problemas visuales
  • Frutas, verduras y vitaminas ayudan a cuidar la salud visual

Cada vez hay más niños y jóvenes con miopía, por ello,  la Organización Mundial de la Salud (OMS) la ha declarado la pandemia del siglo XXI. Tendemos a restarle importancia, ¡pero no solo implica ver mal de lejos!

La miopía puede conllevar problemas visuales que afecten a la calidad de vida y multiplicar las posibilidades de sufrir desprendimiento de retina, maculopatías miópicas, glaucoma, cataratas y otras enfermedades que producen una pérdida de visión irreversible.

Esta situación hace que sea importante tener en cuenta que la miopía puede tener serias consecuencias sobre la salud futura de los más pequeños, especialmente si sigue aumentando y llega superar las cinco dioptrías.

Ante este panorama, es necesario conocer ciertas pautas de higiene visual en niños, que nos ayudarán a evitar o disminuir este impacto y a actuar a tiempo.

Consejos sencillos para frenar el crecimiento de la miopía en niños

Para controlar la miopía y evitar los problemas visuales en los niños, hay una serie de consejos que pueden ser decisivos para detener su crecimiento. Estos deben ser aplicados de junto a la ayuda óptica correspondiente (gafas, lentillas, etc.). 

Comenzamos a repasar las principales recomendaciones para evitar el aumento de la miopía en los más pequeños de la casa, ¿a qué debemos prestar atención?

  • La iluminación: Cuando el niño esté trabajando de cerca, la luz debe ser adecuada sin proyectar sombras.
  • La postura: los pies deben poder apoyarse en el suelo con la espalda recta. Además, para realizar la tarea se deben mover los ojos, no la cabeza. 
  • La distancia: Es importante respetar la distancia mínima entre los ojos y la tarea sin acercarse demasiado; esta debe estar situada tan lejos como la longitud que hay entre el codo y el dedo índice.
  • Los descansos: Se recomienda estar atento a la aparición de los síntomas de fatiga visual (visión borrosa, dolor de cabeza, enrojecimiento de ojos) y realizar descansos. La regla del 20-20-20 es muy útil, es decir, parar cada 20 minutos durante 20 segundos y mirar al menos a 20 pies de distancia. Cuando se descansa se debe rotar la cabeza hacia ambos lados y realizar pequeños masajes en los párpados.
  • Las actividades al aire libre: ¡Cuantos más juegos y deportes en el exterior mejor para la visión!
  • Una dieta adecuada: Las frutas, verduras, mariscos, frutos secos, huevos, semillas y pescados azules aportan vitaminas y oligoelementos esenciales para la visión. Una alimentación con demasiadas grasas y azúcares puede dañar los tejidos de los ojos, por lo que es importante apostar por una dieta variada y saludable.
  • Las recomendaciones del óptico-optometrista: Hay que seguir las pautas que marca el profesional de la visión y la compensación visual que este prescribe en cada caso. Además, no hay que olvidar realizar una revisión anual pese a que el niño no muestre ningún problema visual aparente, ya que en muchos casos los síntomas no se manifiestan o los padres y profesores no han sido capaces de detectarlos.
  • Las pantallas digitales: Se debe prestar atención a la iluminación, distancia y cuánto tiempo pasan los niños mirándolas, ya que su uso intensivo es una de las principales causas del aumento de miopía en niños. Se recomienda no pasar más de una hora al día mirando un dispositivo electrónico y no hacerlo en ningún caso en niños menores de dos años.

¡Consulta a tu óptico-optometrista para encontrar la compensación visual más adecuada a cada caso! Y recuerda, si el menor muestra algún síntoma de problema visual se debe adelantar la visita al profesional. ¡Dos ojos son para toda una vida, y debemos cuidarlos!