¿Cuáles son los requisitos legales de visión para la conducción?

¿Cúales son los requisitos legales de visión para la conducción? 

  • La normativa actual en visión para conductores 
  • Descubre qué pruebas visuales se realizan para obtener el carnet de conducir

Conducir es una parte central en nuestras vidas, algunos lo utilizan para ir al trabajo, casi todos para viajar, y otros tantos como medio de empleo. Como sabemos, la visión es fundamental para tomar decisiones en la carretera. ¡Un 90% de la información que necesitamos la recibimos por los ojos!

Por ello, para ponernos al volante y garantizar nuestra seguridad y la de los demás debemos cumplir una serie de requisitos de salud visual.

¿Qué normativa rige los requisitos de la visión de los conductores en España?

Como miembro de la Unión Europea, la Directiva 2011/94/UE de la Comisión de 28 de noviembre de 2011 es la que regula el permiso de conducción. 

Esta normativa incluye más de 110 modelos diferentes de licencias de conducir que existían hasta entonces en los estados miembros. Llegó para ofrecer unas normas más claras y garantizar la libertad de movimiento a los conductores de la Unión Europea, reforzando la seguridad vial y ayudando a reducir el fraude.

La Directiva 2011/94/UE entró en vigor el 19 de enero de 2013 e incorporó algunos cambios importantes, como un nuevo modelo de permiso de conducción único para toda Europa. Con esta medida se mejoraron tanto la calidad de las pruebas psicofísicas de los futuros conductores, como los requisitos de la visión para ponerse al volante.

Es obligatorio usar correcciones ópticas en caso de necesitarlas

De acuerdo con la norma, los conductores que necesiten utilizar equipamientos ópticos como gafas o lentillas para lograr la agudeza visual necesaria para la conducción, deben informar de ello durante el examen psicofísico y esta condición ha de constar en el informe. 

En cambio, las lentes intraoculares no se consideran lentes correctoras por lo que no tienen obligación de hacerse constar. La visión es fundamental y, como tal, ¡debemos asegurarnos siempre de cuidarla estando al volante!

La agudeza visual mínima para conducir

¿Qué es la agudeza visual? Esta mide la capacidad del ojo para distinguir detalles y, a la hora de realizarse las pruebas, debe incorporar los sistemas de corrección visual que se necesiten, como ya hemos comentado.

Ahora bien, puede ocurrir que un ojo perfectamente graduado no logre alcanzar una buena agudeza visual, sobre todo debido a tres causas: 

  • Aparición de cataratas: ya que el cristalino va volviéndose opaco.
  • Alteraciones de retina como retinopatías o DMAE, que pueden provocar ceguera.
  • Ojo vago.

Antes de seguir avanzando, ¿sabes lo que es la visión binocular? Esta visión es muy importante en situaciones que se producen a media distancia, como por ejemplo, la conducción. Se trata de poseer una capacidad mínima de visión en ambos ojos. En cambio, en la visión monocular nos apoyaremos únicamente en uno de ellos. 

Así, la agudeza visual mínima binocular debe ser, como mínimo, de 0,5 para el conductor común, tanto para obtener el carnet como para renovarlo. 

Si se trata de un profesional, para no ser considerado conductor con visión monocular debe tener un mínimo de 0,8 en el ojo de mejor agudeza visual y 0,1 en el de peor agudeza.  Además, en caso de necesitar lentes correctoras, no podrán exceder las 8 dioptrías.

Cómo se mide la agudeza visual para sacarse el carnet de conducir

La agudeza visual se mide a través de los optotipos y durante las revisiones optométricas. ¡Seguro que te suena el procedimiento! En ellas se debe leer una tabla primero con cada uno de los ojos de forma individual y después conjuntamente. 

Así, si el conductor logra distinguir hasta la línea señalada con un 5, que se corresponde a una agudeza visual de 0,5 con ambos ojos a una distancia de 5 metros, será apto. 

Debemos tener en cuenta que en este test visual para conductores no es imprescindible reconocer todos los caracteres, pero sí al menos tres de ellos.

La cirugía refractiva y la conducción

Si nos realizan una cirugía refractiva, perderemos nuestra licencia durante un mes y posteriormente podremos prorrogar el permiso o licencia por un año. 

En el caso de los conductores sujetos a restricciones, cuando este tenga visión monocular de 0,5 o mayor desde hace más de 6 meses, podrá renovar su licencia siempre que reúna las condiciones visuales necesarias y supervisado por un médico.

Los deslumbramientos o sensibilidad al contraste para el carnet de conducir

En el Reglamento General de Conductores, el deslumbramiento se denomina sensibilidad al contraste, y tanto los conductores corrientes como profesionales no deben presentar alteraciones en su capacidad de recuperación a esta, ni a la visión mesópica (aquella con baja iluminación). 

¿Qué es el deslumbramiento al volante? Se produce cuando en el campo visual aparece una fuente luminosa más brillante que la iluminación general. En ese momento, se produce una contracción máxima de la pupila acompañada de molestias visuales temporales como lagrimeo, parpadeo frecuente o pérdida momentánea de visión, por lo que resulta muy peligroso a la hora de conducir.

Si se poseen alteraciones, se establecerán restricciones para garantizar la seguridad de la conducción, ya que la sensibilidad al contraste es fundamental para la visión nocturna en la carretera. Debemos tener en cuenta que la normativa no establece unos límites concretos en este caso, por lo que el médico y el examinador tendrán la última palabra. 

No debemos restarle importancia, ya que cuando se cumplen 50 años se va perdiendo esta capacidad y, a partir de los 65, ¡se convierte en un aspecto clave para la renovación de la licencia!

Otras capacidades visuales a tener en cuenta para conducir

Otra de las limitaciones que debemos resaltar, es que tras una operación con afaquias o pseudoafaquias debemos esperar un mes para obtener o renovar la licencia. ¿Sabes lo que son? La primera de ellas, hace referencia la ausencia de cristalino tras una extracción quirúrgica.  En cuanto a la segunda, se trata de la sustitución del cristalino por una lente intraocular.

Por otro lado, el reglamento establece que ningún conductor puede presentar ptosis, es decir, caída del párpado superior, ni lagoftalmías o imposibilidad de cierre completo de los párpados.

Además el nistagmus, que es el movimiento involuntario e incontrolable de los ojos, impide la conducción cuando no se alcancen los niveles de capacidad visual. 

Tampoco se aceptan otros defectos de la visión binocular ni estrabismos cuando estos impiden alcanzar los niveles de agudeza visual necesarios. 

De esta forma, cuando los niveles visuales sean correctos será el profesional sanitario quien  confirme que no existen otras consecuencias como fatiga visual, defectos refractivos, grado de estereopsis, forias, etc.

La importancia de las revisiones visuales en la conducción

Por último, es importante destacar que el conductor debe valorar su capacidad para conducir en términos generales, pero también respecto a su visión. Siendo crucial que lo indique cuando sienta que no está capacitado para ello. 

Sin embargo, según la Sociedad Española de Oftalmología, el 68% de los conductores tiene algún problema de visión y no hace nada para arreglarlo.

Por todo ello, ¡sé prudente! No olvides tu examen visual anual y, si consideras que manifiestas algún problema antes de que te toque, ¡acude antes sin dudarlo! 
No olvides que, en la carretera, tu visión es tu vida y la de los tuyos. ¡Dos ojos para toda una vida!